Al
iniciarme en esta actividad lo hice con una cámara digital
Olympus
C8080 en una carcasa
Ikelite. El equipo lo completé con un estrobo Ikelite
DS50, el cual permite utilizar la facilidad del TTL proporcionada
por la carcasa.
Este
tipo de cámaras constituyen un excelente punto de partida
para comenzar a sacar fotos debajo del agua, ya que ofrecen la posibilidad
de realizar ajustes manuales a la exposición, tienen una
gran profundidad de campo y brindan la flexibilidad de sacar fotografías
macro y gran angular en una misma inmersión.
Después
de un par de años, mi siguiente paso fue avanzar a un sistema
réflex (DSLR) adquiriendo una cámara Nikon
D200. Esta vez me decidí por una carcasa de aluminio
marca Sea
& Sea, para la cual adquirí un convertidor
TTL de la misma marca que funciona muy bien para fotos macro.
En cuanto a los lentes, utilizo el Nikon
60 mm para fotografía macro y el Nikon
12-24 mm para tomas gran angular.
El equipo lo completé con dos estrobos Inon
Z-240, los cuales ofrecen una gran potencia en sus destellos
manteniendo un tamaño compacto, lo cual se agradece sobre
todo para viajar. Estos estrobos tienen la ventaja adicional de
utilizar pilas AA, las cuales son livianas y fáciles de conseguir.
Para uso frecuente recomiendo ampliamente el uso de pilas recargables
de 2.500 ó 2.700 mAh.
Mi equipo fue adquirido a través de
Underwater
Photo-Tech, quienes me prestaron un excelente servicio y una
atención muy profesional para la selección de los
equipos.
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